La piratería marítima aumentará en 2025 mientras el estrecho de Singapur emerge como una de las aguas más peligrosas del mundo
La piratería marítima y el robo a mano armada en el mar experimentaron un aumento notable en 2025, afectando especialmente a las rutas marítimas más transitadas del mundo, según el informe anual de la Oficina Marítima Internacional (OMI) de la Cámara de Comercio Internacional. En total, se documentaron 137 incidentes contra buques, frente a 116 en 2024 y 120 en 2023, lo que confirma una tendencia ascendente sostenida en las amenazas a la seguridad marítima global.
Aunque muchos de los incidentes fueron clasificados como de bajo nivel, el informe advierte una escalada preocupante en la violencia, especialmente por el mayor uso de armas de fuego y armas blancas. En 2025 se registraron 42 incidentes con armas de fuego, frente a 26 el año anterior, y en otros 33 casos los atacantes portaban cuchillos u otras armas blancas. El impacto humano también fue significativo, con 25 tripulantes secuestrados, más del doble que en 2024.
El Estrecho de Singapur se consolidó como el principal foco de inseguridad marítima mundial. En esta zona se registraron 80 incidentes, casi el doble que en 2024, lo que representa más de la mitad de todos los ataques denunciados a nivel global. Además de la frecuencia, destacó la creciente brutalidad de los ataques: los reportes de armas de fuego pasaron de ocho a 27 en un solo año, con tripulantes tomados como rehenes, amenazados, heridos e incluso agredidos físicamente. La OMI subrayó que la notificación rápida de los incidentes es clave para prevenir nuevos ataques y mejorar la respuesta de las autoridades.
A pesar de este panorama, el informe señala una reducción significativa de incidentes en el Estrecho de Singapur durante la segunda mitad de 2025, atribuida a la detención de dos bandas criminales por la Policía Marítima de Indonesia en julio, lo que demuestra la eficacia de las acciones coordinadas de seguridad.
En otras regiones, la situación fue desigual. Frente a las costas de Somalia, la piratería se mantuvo relativamente contenida gracias a la presencia naval internacional, aunque dos ataques ocurridos en noviembre, lejos de la costa, evidenciaron que los grupos piratas aún conservan capacidad operativa. En ambos casos, la preparación de las tripulaciones y la rápida intervención naval evitaron daños mayores.
El Golfo de Guinea registró 21 incidentes, ligeramente más que en 2024, y siguió siendo una de las zonas más peligrosas en términos de secuestro de tripulantes, con 23 marinos secuestrados en cuatro incidentes. En contraste, el archipiélago indonesio mostró una evolución positiva, con una reducción de incidentes de 22 a 12 en un año.
Finalmente, la OMI y la Cámara de Comercio Internacional advirtieron que el comercio marítimo es esencial para la economía global y que el aumento de la piratería amenaza no solo a las tripulaciones, sino también a la estabilidad de las cadenas de suministro y las economías dependientes del transporte marítimo. Por ello, reiteraron el llamado a capitanes y armadores a reportar todos los incidentes, reales o sospechosos, como paso fundamental para asignar recursos adecuados y reforzar la lucha contra la piratería marítima.
Comments are closed here.